Philippe Starck – Las Fragancias: entre la seda y la piedra

Hace pocos días Buenos Aires tuvo el lujo de vivir uno de los eventos más glamorosos del año: el lanzamiento de la nueva obra de Philippe Starck – Las Fragancias

 

 

“Una  antología de poemas olfativos inesperados en los que las palabras son olores”

Philippe Starck hace una vez más gala de su talento al convocar a 3 de los principales perfumistas del mundo para explorar al máximo la creatividad y dar lugar a una sinergia única, traducida en fragancias únicas.

Dominique Ropion , Annick Menardo y Daphne Bugey son coprotagonistas de la obra más “inmaterial” del famoso diseñador francés.

Peau de Soie, Peau d’Ailleurs y Peau de Pierre cuentan cada uno una historia fabulosa, enigmática y emotiva.

Peau de Soie es una paradoja, la de un perfume en el que se desvela la feminidad que envuelve el corazón del hombre. Un perfume que pretende revelar esta bipolaridad, este juego entre la superficie y el núcleo, donde se expresa la evocación de la realidad misteriosa de la mujer.

Componentes, indicios: puntos cardinales; orientaciones inesperadas; dúos femenino-masculinos que se atraen y se repelen; juego de seducción en el que materias brutas ancestrales y modernas notas animales, amaderadas y vegetales encuentran el equilibrio.

Peau d’Ailleurs es extraña, indefinible, intangible. Exploración a través de nosotros, a través de otros mundos y el subconsciente, su perfume es también una evasión hacia el territorio infinito de la desmaterialización, donde el olor del vacío cósmico se encuentra con el de una Tierra incógnita.

Componentes, indicios: meteorito; mandala circular de luz y sombra; esencia de una materia telúrica, mineral, ambarina, almizclada y amaderada, cuyos acordes solo se revelan al finalizar un lejano viaje.

Peau de Pierre (mi favorito!!) es un perfume masculino que desvela, en su esencia, el lado femenino del hombre. Se trata de esa membrana, símbolo de esta ambigüedad permanente, a través de la que pasan nuestras diferencias y nuestra personalidad.

Componentes, indicios: Big-Bang; exploración de un misterioso desconocido; piedras minerales; intensidad amaderada, casi ahumada; enigma de una molécula de síntesis más real que natural.

Fragancias que no deben comprenderse, sólo sentirlas e imaginarlas con nosotros.

 

EN EL ORIGEN, LA PARTIDA DE NACIMIENTO


Emociones olfativas de su infancia vinculan a Philippe Starck con los perfumes. Le viene a la mente el recuerdo de la perfumería de su madre. En la angosta trastienda donde pasa las horas y descubre el embriagador y singular «olor de su aburrimiento».

«En ese lugar donde me gustaba refugiarme, me encontraba en medio de ningún lugar y, al mismo tiempo, en todas partes. Gracias a los olores podía recorrer un territorio desconocido de riqueza infinita. Algo estaba creciendo en el interior mismo de la conexión más potente entre el cerebro y el subconsciente.»